La mayoría de la gente rara vez piensa en los zorrillos en grupos: suelen ser criaturas solitarias. Pero el inglés, como cualquier idioma, tiene un nombre para casi todo, incluida una reunión de estos famosos animales olorosos. Un grupo de zorrillos se llama exceso.
¿Por qué “exceso”? La lógica detrás del nombre
La palabra “exceso” significa una cantidad excesiva de algo. Esto no es accidental. Los zorrillos son conocidos por su potente mecanismo de defensa: un spray que puede permanecer por millas. Por lo tanto, un exceso de zorrillos implica una experiencia abrumadora y desagradable, una descripción adecuada dadas sus capacidades.
La vida solitaria de una mofeta
Los zorrillos adultos pasan la mayor parte de su vida solos, buscando insectos, larvas, roedores y otras presas pequeñas. Este comportamiento solitario minimiza la competencia y los problemas, lo que explica por qué los encuentros con múltiples zorrillos son inusuales. Solo se reúnen durante la temporada de apareamiento o cuando las hembras crían a sus crías. Incluso entonces, estos agrupamientos son temporales. Una vez que los cachorros maduran, se dispersan para establecer sus propios territorios.
El poder del spray
Los zorrillos son más conocidos por su capacidad de rociar un líquido maloliente desde sus glándulas anales. Esto no es sólo una defensa; es un elemento disuasivo muy eficaz. El hedor puede viajar hasta una milla, ahuyentando a depredadores como zorros, pájaros e incluso ciervos. Los humanos, perros y gatos aprenden rápidamente a evitar provocarlos.
Zorrillos en el ecosistema
Si bien su rociado es infame, los zorrillos desempeñan un papel ecológico importante al controlar las poblaciones de insectos y roedores. A menudo buscan refugio bajo terrazas, cobertizos o madrigueras abandonadas, buscando comida en los patios. Aunque los encuentros son raros, conocer el término “exceso” añade una curiosa nota a pie de página a la historia de este memorable animal.
El nombre “exceso” para un grupo de zorrillos no es sólo peculiar; es un reflejo lingüístico de su presencia poderosa y, a menudo, abrumadora.




























