Los jardineros suelen podar las plantas en invierno para estimular el crecimiento primaveral, pero recortar ciertas especies durante los meses fríos puede en realidad obstaculizar su desarrollo. Si bien algunos arbustos y árboles se benefician de la poda de invierno, es mejor dejar otros solos para evitar dañar los capullos de las flores o la producción de frutos.
Por qué la poda de invierno puede resultar contraproducente
La poda estimula el crecimiento, pero el momento oportuno es crucial. Recortar las plantas con flores en invierno elimina los brotes que florecerían en primavera. Para árboles y arbustos frutales, la poda de invierno puede reducir la próxima cosecha. En lugar de un crecimiento vigoroso, corre el riesgo de que las plantas se debiliten y tengan menos flores o frutos.
Plantas para dejar intactas
Por lo general, conviene evitar la poda de invierno quince variedades de plantas:
- Arbustos que florecen en primavera (lilas, forsitias, azaleas)
- Árboles frutales (manzanas, peras, cerezas)
- Hortensias (especialmente variedades macrophylla )
- Cornejos
- Arbusto de humo
- Zumaque
- robles
- Olmos
- Espinos
- Rosas (evite podas intensas hasta la primavera)
- Arbusto de mariposas (se puede podar ligeramente, pero evite cortes profundos)
- Clemátide (el momento depende de la variedad)
- Glicina (podar a finales del invierno o principios de la primavera)
- Viburnum (algunas variedades florecen en madera vieja)
- Lavanda (solo para dar forma ligera)
Tareas del jardín de invierno más allá de la poda
El invierno es una época estratégica para el mantenimiento del jardín, pero la poda no es la única tarea. En lugar de podar plantas sensibles, concéntrese en:
- Inventario de semillas para siembra de primavera.
- Afilado de herramientas
*Organización de equipos. - Agregar mantillo fresco para proteger las raíces.
- Planificación del diseño del jardín de la próxima temporada.
El panorama más amplio
El debate sobre la poda de invierno no se trata sólo de cuándo; se trata de comprender cómo responden las diferentes plantas. La poda estimula el crecimiento, pero no todas las plantas la necesitan o se benefician de ella. Algunas especies florecen en “madera vieja” (el crecimiento del año pasado), por lo que los cortes de invierno eliminan las flores potenciales. Otros prefieren una intervención mínima y prosperan mejor cuando no se les molesta.
Retrasar la poda hasta finales del invierno o principios de la primavera permite evaluar la salud de la planta y evitar cortar los cogollos inactivos.
